VOZ AMIGA Movilización virtual de las organizaciones basadas en la fe e iglesias de la región andina para ayudar a las familias vulnerables a la pandemia
Financia: ACT ALLIANCE
Ámbito: Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia
Periodo: 05 de mayo a 30 de noviembre 2020
Ejecución conjunta: PAZ Y ESPERANZA
Los países donde se ejecutó el proyecto tuvieron que optar
medidas de bioseguridad y protocolos sanitarios al principio desconocidos y
poco aceptados por la población, entre estos tenemos: inmovilización y
distanciamiento social. A nivel nacional, se suspendieron las actividades
laborales, académicas, universitarias, eclesiásticas y todas aquellas
actividades que conllevaban a una concentración masiva de personas, dejando
sólo habilitadas las actividades esenciales.
Desde el principio las medidas decretadas pasaron por
marchas y contramarchas. Poco a poco se fueron reanudando algunas actividades.
Todos estos cambios bruscos, la pérdida de familiares,
conocidos y amigos cercanos y las restricciones sociales impuestas para frenar
la propagación del coronavirus han provocado repercusiones en la salud mental
de las personas, más allá de lo que imaginábamos al inicio del proyecto.
La gravedad de la pandemia sobre la salud y la economía,
hizo que se ampliaran las medidas de prevención, como las cuarentenas, la
inmovilización social, las reuniones públicas no permitidas. Un riesgo para el
Proyecto fue que la urgencia de conseguir el sustento diario y atender las
emergencias sanitarias hizo que la salud mental no fuera una prioridad para un
grupo de la población afectada. Se decidió entonces iniciar sesiones grupales
de apoyo emocional en Bolivia, Perú, sin descuidar la atención individual.
El asesoramiento telefónico estaba previsto que durara 15
minutos. Sin embargo, debido a la demanda de los usuarios, tuvimos que duplicar
el tiempo, hasta unos 30 minutos de media. Por otro lado, debido las
solicitudes recibidas de asesoramiento jurídico en casos de violencia de
género, decidimos contratar a un abogado a tiempo parcial durante dos meses.
Finalmente, en la reprogramación, se decidió apoyar a los comedores
comunitarios de Lima.
El asesoramiento virtual ha supuesto para quienes han accedido a este servicio un espacio de escucha activa sobre sus inquietudes ante el problema de la pandemia. Asimismo, se ha orientado sobre los servicios que se prestan en el Estado sobre, por ejemplo, qué hacer en situaciones de violencia de género. Se han escuchado 40 llamadas telefónicas para conocer/evaluar las demandas de las usuarias y la forma en que nuestras facilitadoras han respondido a las llamadas.
Las usuarias plantean los siguientes temas de consulta:
- Alteración de las psicológicas, alimentación, sueño
(insomnio) debido al confinamiento, cuarentena obligatoria y miedo al contagio
del virus, pacientes con Covid, post Covid y no Covid.
- Agudización del miedo, sensación de desconfianza total ante
la proximidad física de la posibilidad de contraer la enfermedad Covid actual.
- Baja autoestima, pensamientos de impotencia, negativismo,
desesperanza, apatía por la ausencia y muerte de seres queridos.
- Duelos no elaborados, llantos, ausencia de despedida,
ausencia de rituales habituales, falta de afecto, distanciamiento de los
familiares.
- Usuarios con depresión crónica y/o enfermedades mentales en
tratamiento psiquiátrico.
- Retraso en las actividades escolares.
- Prisa por poner en orden la herencia y el reparto de la
casa.
- Múltiples preocupaciones financieras por desempleo, deudas.
- Sobrecarga de actividades dejando de lado el autocuidado.
- Automedicación para dormir, dolores de cabeza constantes,
somatizaciones (dolor de espalda, temblores en las manos, fuertes dolores de
cabeza).
- Conflictos familiares, discusiones por hacinamiento y
distanciamiento familiar por la pandemia.
Personas que dicen haber sido atendidas en otros sectores
donde no fueron escuchadas "es fácil que el médico diga que me
calme".
- Persona con discapacidad motora que reconoce sobreprotección
hasta los 35 años e incapacidad para pedir ayuda.
- Violencia familiar, persona con discapacidad.
- Es necesario mencionar que los consultantes suelen utilizar
la terminología de ansiedad y depresión más relacionada con la preocupación y/o
el estrés.
- Necesidad de hablar de sus sentimientos.
- Los facilitadores ayudan a los usuarios a reconocer
conocimientos previos y/o prácticas de autocuidado en Salud, comunicación,
oportunidad de cambio, revalorización de capacidades y habilidades que
facilitaron enfrentar situaciones estresantes, conectándolas con la visión de
mejora.
- Revalorizar los recursos, las emociones, los sentimientos,
así como el desempeño cotidiano, los logros, las virtudes, las habilidades
(venta de artesanías) contribuye a la satisfacción de los beneficiarios y a una
visión de escenario favorable.
- La valoración de las amistades y fuentes de apoyo,
compañeros de vida, reconectar los vínculos utilizando la tecnología y la
conectividad virtual.
- En la sesión, el usuario reconoce y revaloriza la existencia
de apoyos familiares, de amigos y espirituales, aumentando la reciprocidad
(recibir y dar) en el contexto actual.
PROTECCIÓN DE LA INFANCIA Y VIOLENCIA DE GÉNERO
- Se han
recibido casos de maltrato infantil y de violencia contra la mujer, y se han
remitido a las autoridades y a otros servicios gubernamentales. El asesoramiento
en línea ha ayudado a las víctimas a acceder a los servicios públicos.
- Asimismo, los encuentros pastorales han servido como
espacios de consuelo para quienes realizan tareas pastorales, pero además de
brindarles herramientas bíblicas y sociales para enfrentar las diferentes
situaciones que se presentan a raíz del Coronavirus y que incluso han afectado
a personas y comunidades.
- Hemos logrado capacitar a un grupo de 170 facilitadores, que
han aumentado su capacidad de atención a las personas afectadas por su salud
mental
- Estos facilitadores son capaces de ayudar a las personas
afectadas en su salud mental.
- En los comedores sociales, los usuarios se organizaron para
preparar la comida y negociar con el gobierno local para obtener más ayuda
- Los pastores y líderes religiosos formados en encuentros
pastorales han utilizado lo aprendido para acompañar pastoralmente a los
miembros de sus congregaciones para hacer frente a los efectos de la pandemia.
Los miembros del Foro de ACT Perú fueron informados de la propuesta y también se ofreció que el proyecto pudiera hacer llamadas directamente a los beneficiarios que las organizaciones tienen en su base de datos. Asimismo, los miembros del Foro han dado a conocer las reuniones de la Pastoral. En Colombia, se tomó contacto con el Foro y se informó sobre las acciones realizadas por PYE Colombia. En Ecuador, se coordinaron las acciones realizadas y se informó a Church World Service, que también opera en ese país y es miembro de ACT. En Bolivia, a pesar de las comunicaciones retiradas, no hemos podido conectar con el representante de la Iglesia Metodista
En Perú, se realizaron contactos con instituciones
gubernamentales en las áreas de salud y educación. En Perú se realizaron
coordinaciones con la DIRESA de Ayacucho y con el MINSA (sector salud). Gracias
a ello, se planificaron sesiones grupales con los profesores de las escuelas,
quienes también se vieron muy afectados en su salud mental por el encierro.
Estas coordinaciones tuvieron un efecto positivo en el proyecto, ya que se
logró aunar esfuerzos con estos sectores del gobierno. Aunque se trataba de un
proyecto piloto, las sesiones de grupo podían ser una forma de apoyar a los
funcionarios que están al frente de la lucha contra la pandemia.
En Lima, las mujeres organizadas han estado negociando con
el gobierno para que las Cocinas Comunitarias sean reconocidas como un servicio
alternativo de emergencia alimentaria. Uno de los Comedores ha sido reconocido
como comedor popular, lo que implica contar con instalaciones, utensilios y
alimentos locales más allá de tres meses, lo que le da sostenibilidad. Los
demás seguirán prestando servicios en la medida de lo posible para continuar
con sus propios recursos o gestionándolos desde instituciones gubernamentales,
eclesiásticas y ONG. En Bolivia se ha trabajado con la Dirección Departamental
de Educación de Santa Cruz
En Ecuador con la Alcaldía de Guayaquil y la Policía, con el
objetivo de apoyar las acciones de distribución de alimentos. En Colombia, se
ha coordinado con Fundaciones, escuelas primarias y tecnológicas, entidades
públicas locales