Casas Abrigadoras - RRF 18/2018
Financia: ACT ALLIANCE
Ejecución conjunta: Iglesia Metodista del Perú
Periodo: Del 16 de agosto al 31 de diciembre de 2018
Ámbito: Quimsalacaya - Huayrapata - Región Puno
El 22 de junio de 2018, el gobierno peruano emitió el
Decreto Supremo N ° 062-2018-PCM, declarando en estado de emergencia a 122
distritos de las zonas altoandinas de nueve departamentos debido a los daños
causados por heladas, nevadas y fuertes. En áreas por encima de los 3,800
msnm, las temperaturas cayeron a - 15 ° C (5 ° F), causó la muerte de niños,
ancianos y animales. La comunidad campesina de Quimsalacaya, ubicada a 4,320
msnm en el distrito de Huayrapata, provincia de Moho, región de Puno, fue significativamente
afectada por las heladas; sin embargo, el impacto de este evento climático no
fue evaluado ni reportado por las autoridades locales. Esta emergencia agravó
la ya limitada capacidad para la generación de ingresos y prevención de
enfermedades respiratorias debido a la inseguridad alimentaria y las
condiciones de habitabilidad. Investigando la evidencia sobre alternativas para
la mejora de las condiciones de habitabilidad, la tecnología de vivienda cálida
se presentó como un beneficio a largo plazo para la mejora de la temperatura
interior, el orden y limpieza y la eliminación de humo.
Capacitación en Atención Psicosocial Basada en la Comunidad
- Desarrollo de los talleres de capacitación en Apoyo
Psicosocial basado en la Comunidad (APBC) a 30 promotores.
- Organización de la actividad de réplica en la comunidad:
jornada lúdica y de organización frente a las emergencias.
- Atención a 75 niñas y niños con juegos y entrega de casaca
polar, botas de lluvia para afrontar el frío, y de un kit escolar.
Capacitación en saneamiento, higiene y alimentación sana
- Desarrollo de tres talleres sobre higiene, saneamiento y
alimentación sana en coordinación con el Centro de Salud Huayrapata y el
Programa Nacional País del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS)
- Entrega de kits de higiene y aseo a 50 familias.
- Entrega de kits de cocina a 30 familias.
Implementación de casas calientes
- Reunión con autoridades comunales y representantes de las
familias de la comunidad de Quimsalacaya
para presentación del proyecto.
- Establecimiento de criterios de inclusión en la actividad de
viviendas cálidas (residentes permanentes en la comunidad, en situación de
vulnerabilidad socioeconómica, con disposición a brindar el aporte valorizado
de mano de obra y materiales locales). La habitación para la implementación de
la tecnología de vivienda cálida debe tener las siguientes medidas: 6 metros de
largo, 4 metros de ancho, alto 2.10 metros, techo de 0.60 metros de alto,
dividido en dos habitaciones (una de 4 metros x 4 metros y una cocina de 2
metros x 4 metros). En caso no contaran con una habitación de dichas
dimensiones, se les pidió poder construir una habitación hasta la quincena de
noviembre. Las familias beneficiarias firmaron un acuerdo de participación en
la implementación de viviendas cálidas, documento que nos permite establecer la
forma de participación y cooperación dentro de un plazo.
Elaboración de un expediente técnico de la vivienda cálida y
cocina mejorada.
- Contratación de un técnico en construcción para el apoyo
técnico a las familias en la construcción y/o acondicionamiento de la vivienda
cálida, implementación del sistema de calefacción e instalación de la cocina
mejorada.
- Cotización de materiales de acuerdo al expediente técnico.
- Capacitación a familias en la construcción y/o
acondicionamiento de la vivienda cálida, implementación del sistema de
calefacción e instalación de la cocina mejorada, así como en su uso y
mantenimiento.
Las y los miembros del Foro ACT Perú participaron durante
toda la etapa del proyecto, desde su consideración para la solicitud de apoyo,
durante la implementación de las acciones propuestas en el proyecto con
sugerencias basadas en su experiencia, en la difusión de la intervención y en
la adaptación de la propuesta para su replicabilidad. En el caso de DIAKONIA,
adecuaron la propuesta para una posible intervención en zonas altoandinas;
ellas y ellos también contactaron a DIACONIA y la Iglesia Metodista del Perú
con la agencia de noticias Inter Press Service para la elaboración de un
artículo sobre la experiencia, la cual se encuentra disponible en http://www.ipsnoticias.net/2018/12/casas-termicas-cobijan-las-heladas-junto-al-cielo-peru/
Como ya es costumbre en las acciones del Foro ACT Perú, cada
propuesta contiene acciones de apoyo psicosocial basado en la comunidad (APBC).
Lecciones Aprendidas
Sobre la participación comunitaria
En zonas aledañas al proyecto hubo la experiencia con
instituciones públicas que brindaron materiales y pagaron la mano de obra,
poniendo a la familia beneficiaria como objeto de intervención. Las familias dieron poco valor a la
tecnología transferida, no haciéndola funcionar una vez terminado el proyecto.
Inicialmente, las familias pensaron que esta intervención tendría similares
estrategias, más el acompañamiento permanente y el establecimiento de acuerdos
de trabajo, así como la promoción del “ayni” para la construcción y
acondicionamiento de las viviendas. El ayni es una forma ancestral de apoyo
mutuo que fomentaba el servicio con alegría, muy contraria al individualismo,
acumulación personal y competencia que hoy se promueve. Las familias se dieron
cuenta que esta práctica es más efectiva y beneficia a más gente en menor
tiempo.
Sobre la participación de la mujer
La vivienda es habitada por todos los miembros de la
familia, por ello es importante tener en cuenta las necesidades de varones y
mujeres, niños y niñas. Sucedió que por ser una construcción, los varones
preferían participar en las reuniones y decidir sobre la mejor forma de
implementar la tecnología propuesta. Dado que se les pedía una importante
contrapartida en materiales y mano de obra no calificada, dos varones
desistieron en participar en el proyecto sin consultar con sus familiares. Sin
embargo, sus esposas sí consideraron que el esfuerzo de hacer una construcción
nueva valía la pena y se presentaron ante el coordinador del proyecto para solicitar
un reingreso en el proyecto porque deseaban tener “una casa limpia y que dé
calor.” Estas dos viviendas fueron las que no solo se terminaron primero, sino
a las que se les dio un mejor acabado interno y externo, con materiales extras
aportados por la familia.
Las necesidades de niñas y mujeres, expresadas en su voz,
deben ser consideradas en toda acción de respuesta a la emergencia pues no solo
dan una perspectiva más rica, generan también apropiación de las tecnologías e
información compartidas, propiciando su sostenibilidad.